Cómo Rearmonizar el Óvalo Facial

COMBINACIÓN DE PROCEDIMIENTOS

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Extirpación de las Bolas de Bichat

La extirpación de las bolas de Bichat o bichectomía es una cirugía que busca afinar el tercio medio de la cara y definir los pómulos y el ángulo mandibular, sin alterar la expresión natural.
Las bolas de Bichat son unos acúmulos grasos situados en la profundidad de las mejillas. Su tamaño varía mucho entre personas y, cuando son grandes, dan un aspecto redondeado al rostro incluso en pacientes delgados.

El procedimiento consiste en retirar parcialmente esa grasa profunda a través de una mínima incisión dentro de la boca, sin cicatrices externas y con una recuperación rápida.
La intervención permite redibujar los contornos faciales, especialmente en combinación con otras técnicas como el endolifting, la mentoplastia o el lifting temporal, que completan la armonía del óvalo facial.

El objetivo no es “adelgazar la cara”, sino redefinir sus proporciones y aportar proyección al pómulo y elegancia al tercio medio.

Ilustración de un procedimiento de eliminación de grasa bucal, mostrando un lado con grasa marcada y otro lado sin ella.
    • Rostros redondeados o con exceso de volumen en la mejilla media.

    • Pacientes con buena calidad de piel que buscan mayor definición facial.

    • Casos en los que las bolas de Bichat producen un desequilibrio entre el tercio medio y el inferior.

    • Complemento en procedimientos de armonización facial quirúrgica o mínimamente invasiva.

    • Se realiza con anestesia local.

    • La incisión (de unos 5 mm) se hace en el interior de la mejilla, a la altura del segundo molar.

    • Se extrae la porción necesaria de grasa, no siempre la totalidad.

    • No deja cicatrices externas ni altera la movilidad de la cara.

    • Duración aproximada: 30–45 minutos.

    • Puede haber inflamación leve durante los primeros días.

    • Recomendaciones: dieta blanda, buena higiene oral y evitar ejercicio intenso la primera semana.

    • Los resultados se aprecian progresivamente, con el contorno facial más definido a partir de la tercera o cuarta semana.

    • Se puede reincorporar a la vida social y laboral en 24–48 h.

    • Muchas veces pauto relajantes musculares durante unos días, junto con el habitual antibiótico y antiinflamatorio

    • Lo más importante es evitar el hematoma de después haciendo compresión y con frío

    • El resultado es natural y armónico, sin aspecto artificial ni cambios en la expresión.

    • La bichectomía puede combinarse con:

      • Endolifting facial, para reafirmar el tejido y retraer la piel.

      • Lifting temporal o minilifting, para definir el arco zigomático.

      • Rellenos reabsorbibles o lipofilling, cuando se busca una corrección volumétrica más precisa.

Lifting frontal

El lifting frontal es una cirugía que eleva la frente y las cejas, suaviza las arrugas profundas y recupera la expresión natural y descansada del rostro.

Con el paso del tiempo, los músculos depresores del entrecejo y de la ceja predominan sobre los elevadores, provocando una mirada triste, cansada o tensa, con cejas descendidas y pliegues marcados en la frente.

El lifting frontal permite recolocar los tejidos en su posición original, liberar las tracciones musculares que envejecen la expresión y abrir la mirada sin cambiar los rasgos.

Se realiza con anestesia local y sedación ligera o anestesia general, según el caso, y puede combinarse con blefaroplastia, elevación de ceja directa o endolifting, para potenciar el resultado global del tercio superior.

Retrato de un hombre con expresión seria, en tonos neutros, en un estilo profesional.
  • El procedimiento consiste en elevar y reposicionar los tejidos de la frente y las cejas, actuando sobre la piel, el músculo y el plano profundo.

    Dependiendo del caso, puede realizarse mediante:

    • Lifting endoscópico: con pequeñas incisiones ocultas en el cuero cabelludo, a través de las cuales se liberan y reposicionan los tejidos.

    • Lifting coronal o prepiloso: indicado cuando se desea acortar la frente o eliminar el exceso de piel.

    En ambos casos, el objetivo es suavizar las arrugas horizontales, elevar la ceja y restaurar la armonía entre frente, cejas y párpados.

    • Descenso de la cola o del arco de la ceja.

    • Arrugas horizontales profundas en la frente.

    • Surcos de preocupación o líneas verticales del entrecejo.

    • Exceso cutáneo en la región frontal o cejas asimétricas.

    • Mirada triste, cansada o severa.

    Es una técnica ideal para pacientes que buscan un rejuvenecimiento global del tercio superior, con resultados naturales y duraderos.

    • Inflamación leve o moderada durante los primeros días.

    • Retirada de puntos a los 7–10 días.

    • Incorporación a la vida habitual en una semana aproximadamente.

    Los resultados son visibles desde las primeras semanas y se estabilizan completamente al cabo de 2–3 meses.

    Las cicatrices quedan ocultas entre el cabello o en el borde superior de la frente, según la técnica empleada.

  • El lifting frontal rejuvenece la expresión sin modificar los rasgos personales.

    Al elevar las cejas y relajar los músculos depresores, la mirada se ve más abierta, descansada y luminosa.

    Los resultados son duraderos (10–15 años) y pueden mantenerse con tratamientos complementarios como neuromoduladores, bioestimulación o endolifting.

  • Para un rejuvenecimiento completo del tercio superior, puede combinarse con:

    • Blefaroplastia superior o inferior.

    • Elevación directa de ceja.

    • Endolifting láser.

    • Neuromoduladores para mantener la relajación muscular.

    Esta combinación permite un resultado más integral y armónico, que equilibra todo el tercio superior del rostro.

Lifting temporal

El lifting temporal o lifting del tercio medio y lateral del rostro es una cirugía sutil pero muy eficaz que eleva la zona del pómulo, la cola de la ceja y la mejilla superior, recuperando la forma natural de la “V facial” y mejorando el surco nasogeniano.

Con el tiempo, el tejido malar desciende, el pómulo pierde proyección y la expresión se vuelve más cansada. El lifting temporal actúa sobre esta zona crítica del rostro, reposicionando los tejidos en su lugar original, sin cambiar los rasgos ni dar un aspecto operado.

Es una técnica de rejuvenecimiento estructural: eleva, tensa y devuelve volumen natural al tercio medio, mejorando la continuidad entre párpado y mejilla y refinando el contorno facial desde la sien hasta la comisura labial.

Se realiza con anestesia local y sedación, sin ingreso, y su recuperación es rápida. Puede combinarse con blefaroplastia, endolifting o mentoplastia para optimizar el resultado global.

Comparación del perfil facial de una mujer antes y después de un procedimiento estético, mostrando mejora en la definición del perfil, con una flecha que indica la elevación de la frente.
  • A través de una pequeña incisión oculta en el cuero cabelludo, se accede a los planos profundos para recolocar el tejido del pómulo y de la mejilla superior.

    El objetivo es elevar los vectores naturales del rostro:

    • Reposicionar el pómulo, recuperando su proyección natural.

    • Suavizar el surco nasogeniano, al tensar la parte media del rostro.

    • Subir la cola de la ceja, devolviendo frescura a la mirada.

    La piel no se estira, se recoloca la estructura profunda, respetando la expresión y las proporciones naturales.

    • Descenso del pómulo o pérdida de proyección malar.

    • Surcos nasogenianos marcados.

    • Pérdida de definición de la “V facial”.

    • Cejas descendidas o mirada cansada.

    • Envejecimiento precoz del tercio medio con buena calidad cutánea.

    Es ideal para pacientes que buscan un rejuvenecimiento visible sin cambios drásticos en la expresión.

    • Elevación natural del pómulo y la mejilla superior.

    • Reducción del surco nasogeniano y la flacidez del tercio medio.

    • Apertura y frescura de la mirada.

    • Recuperación de la forma en “V” del rostro.

    El resultado es una expresión más joven, descansada y armónica, con un efecto de lifting completo sin modificar la identidad del paciente.

    • Procedimiento ambulatorio con anestesia local y sedación.

    • Inflamación moderada los primeros días.

    • Reincorporación social o laboral en 7–10 días.

    • Cicatriz oculta entre el cabello, imperceptible tras la curación.

    El resultado se aprecia desde las primeras semanas y se estabiliza completamente a los 2–3 meses.

  • Para potenciar el resultado del lifting temporal, puede asociarse con:

    • Blefaroplastia superior o inferior, para equilibrar el tercio superior.

    • Endolifting, para estimular colágeno y mejorar la calidad de la piel.

    • Mentoplastia o definición mandibular, cuando hay pérdida de soporte en el tercio inferior.

    Estas combinaciones permiten un rejuvenecimiento integral y estructural, manteniendo la naturalidad facial.

Lifting facial y cervical

El lifting facial y cervical es una cirugía estructural que redefine el óvalo facial y el cuello, corrigiendo la flacidez y reposicionando los tejidos profundos para devolver firmeza, naturalidad y equilibrio al rostro.

A diferencia de los procedimientos superficiales, el lifting actúa en el plano profundo o “deep plane”, reposicionando el sistema músculo-aponeurótico (SMAS) y los ligamentos que sostienen la cara.

Esta técnica no estira la piel, sino que reorganiza las estructuras internas, recuperando la tensión y el volumen originales. El resultado es un rejuvenecimiento integral, sin aspecto tirante ni alteración de los rasgos.

Según las necesidades de cada paciente, puede realizarse como lifting completo (facial y cervical) o limitarse a una de las zonas, manteniendo siempre un enfoque anatómico y conservador.

Comparación de rostro femenino antes y después de un tratamiento de rejuvenecimiento facial, mostrando menos arrugas y piel más tersa en la imagen del después.
  • El término deep plane hace referencia al plano anatómico profundo donde se sitúan los músculos faciales y los ligamentos de suspensión.

    En esta técnica, el cirujano libera y eleva el tejido en bloque, sin tensar la piel, consiguiendo una tracción más natural y duradera.

    El lifting deep plane mejora especialmente:

    • La flacidez del tercio medio (pómulo y surco nasogeniano).

    • El contorno mandibular y la línea del óvalo.

    • El cuello y el ángulo cervicofacial, al reposicionar la musculatura platismal.

    Su principal ventaja es que rejuvenece desde dentro hacia fuera, con una expresión natural, relajada y sin los signos de tracción visibles de las técnicas clásicas.

    • Lifting facial: se centra en el tercio medio e inferior, eleva el pómulo, mejora el surco nasogeniano y redefine el contorno mandibular.

    • Lifting cervical: actúa sobre el cuello y el ángulo cervicofacial, eliminando el exceso cutáneo y tensando el músculo platysma.

    Cuando ambos se realizan conjuntamente, se obtiene un rejuvenecimiento armónico y completo, restableciendo la continuidad natural entre rostro y cuello.

    • Flacidez o descolgamiento facial y cervical.

    • Pérdida de definición mandibular o papada.

    • Surcos profundos en mejillas y pómulos.

    • Cuellos cortos o con bandas platismales marcadas.

    Es la opción idónea cuando los tratamientos no quirúrgicos ya no logran sostener los tejidos o cuando se busca una corrección anatómica duradera.

    • Óvalo y cuello definidos.

    • Pómulos reposicionados y surcos suavizados.

    • Ángulo cervicofacial restablecido.

    • Expresión relajada y natural.

    Los resultados se aprecian desde las primeras semanas y se consolidan entre los 3 y 6 meses, manteniéndose durante más de una década.

    La estructura profunda se corrige de forma estable, por lo que el envejecimiento posterior se produce de manera más lenta y equilibrada.

    • Anestesia general o sedación profunda.

    • Hospitalización de 24–48 horas.

    • Inflamación moderada y reincorporación social en 2–3 semanas.

    • Cicatrices discretas y camufladas en el contorno auricular y cuero cabelludo.

    Las técnicas actuales —incluido el deep plane— permiten una recuperación más rápida, menos equimosis y un resultado mucho más natural.

  • Puede asociarse con:

    • Endolifting para estimular colágeno y mejorar la textura cutánea.

    • Blefaroplastia o lifting temporal, para rejuvenecer el tercio superior.

    • Mentoplastia o liposucción cervical, para afinar el cuello.

    • Bioestimulación dérmica para potenciar la calidad de la piel.

    La combinación de procedimientos permite resultados más globales y coherentes con el envejecimiento facial real.

MINILIFTINGS FACIALES

Los miniliftings son un conjunto de técnicas quirúrgicas diseñadas para rejuvenecer el rostro con una cirugía mínima, acortando tanto la cicatriz como el tiempo de recuperación.

Se actúa en los planos profundos (deep plane), pero con un despegamiento limitado, lo que permite reposicionar los tejidos sin necesidad de drenajes ni ingreso hospitalario.

El resultado es un rejuvenecimiento natural y progresivo, especialmente en el tercio medio y el ángulo mandibular, con una recuperación mucho más rápida y cómoda para el paciente.

No sustituyen a un lifting completo, ya que no están indicados para el cuello ni para flacideces severas, pero son una excelente alternativa para pacientes más jóvenes o mayores con expectativas realistas, que buscan una mejora visible sin una cirugía mayor.

Mujer con directorías de línea de flecha naranja en mejilla y oreja, indicando un procedimiento estético de levantamiento facial.
  • El minilifting se realiza mediante pequeñas incisiones disimuladas alrededor de la oreja, a través de las cuales se recoloca el tejido profundo (SMAS) y se tensa suavemente la piel.

    La intervención se realiza con anestesia local y sedación, sin ingreso hospitalario.

    Al mantener un despegamiento reducido, se minimiza la inflamación y el riesgo de hematomas, y la recuperación es mucho más rápida.

    El objetivo no es cambiar la cara, sino restaurar la firmeza y las proporciones naturales del tercio medio del rostro.

    • lacidez leve o moderada del tercio medio.

    • Pérdida incipiente de definición en la línea mandibular.

    • Pacientes jóvenes con primeros signos de descolgamiento.

    • Pacientes mayores que buscan una mejora natural sin cirugía extensa.

    No está indicado para tratar el cuello ni la flacidez cervical marcada, donde se requiere un lifting facial y cervical completo.

    • Cicatriz más corta y discreta.

    • Sin drenajes ni ingreso hospitalario.

    • Recuperación rápida: reincorporación social en pocos días.

    • Anestesia local con sedación: procedimiento ambulatorio.

    • Resultados naturales y progresivos.

    Permite recuperar la expresión sin tensión, manteniendo la naturalidad del rostro.

  • Los resultados se aprecian desde las primeras semanas y se estabilizan a los 2–3 meses, con una duración de varios años.

    Puede combinarse con:

    • Endolifting láser, para estimular colágeno y mejorar la retracción cutánea.

    • Rellenos reabsorbibles o bioestimulación, para restaurar volumen y textura.

    • Blefaroplastia o lifting temporal, cuando también se desea rejuvenecer la mirada.

    Estas combinaciones permiten maximizar el resultado sin aumentar la agresividad de la cirugía.

    • El minilifting no sustituye al lifting facial y cervical completo.

    • No está indicado para cuellos anchos o con exceso de piel.

    • Ofrece una mejora parcial, centrada en el tercio medio y mandibular.

    • La recuperación es mucho más corta y el procedimiento menos invasivo.

    Es una opción ideal cuando se busca mantener o prevenir, más que transformar.

Cirugía Ortognática

La cirugía ortognática corrige las alteraciones de posición de los maxilares —cuando están adelantados, retrasados, desviados o no encajan correctamente entre sí—.

Su finalidad es restablecer la armonía facial y la función masticatoria, mejorar la respiración y conseguir un equilibrio estable entre dientes, huesos y tejidos blandos.

Más allá de la corrección funcional, la cirugía ortognática también transforma la estética facial: redefine el perfil, equilibra el tercio inferior y armoniza la expresión.

Cada caso se planifica de forma individualizada, con estudios digitales tridimensionales que permiten simular el resultado facial antes de la intervención.

La cirugía se realiza bajo anestesia general, con hospitalización corta, y los resultados son precisos, estables y duraderos.

Ilustración comparativa del perfil de una mujer mostrando la estructura facial de los huesos y dientes antes y después de una cirugía de mordida, con etiquetas 'Before' y 'After'.
  • Es un procedimiento que reposiciona quirúrgicamente los maxilares (superior, inferior o ambos) para corregir su relación.

    Se realiza mediante cortes controlados en el hueso, a través de incisiones dentro de la boca —sin cicatrices externas—, y se fija con pequeñas placas de titanio.

    Dependiendo del caso, puede tratarse de:

    • Cirugía monomaxilar (solo maxilar o mandíbula).

    • Cirugía bimaxilar (maxilar y mandíbula en conjunto).

    La planificación virtual 3D permite realizar la cirugía con una precisión milimétrica y prever cómo cambiarán la mordida y la expresión facial.

  • La cirugía ortognática está indicada en:

    • Mordidas abiertas, cruzadas o invertidas.

    • Exceso o déficit mandibular o maxilar.

    • Asimetrías faciales.

    • Problemas respiratorios o del sueño (como el SAOS).

    • Desequilibrio estético entre el tercio medio y el inferior del rostro.

    También en casos donde el tratamiento ortodóncico por sí solo no puede conseguir una oclusión ni una armonía facial correctas.

    • Mejor función masticatoria y articular.

    • Respiración más libre y eficiente.

    • Mejora del habla y de la posición lingual.

    • Equilibrio y simetría facial.

    • Perfil más armónico y natural.

    El objetivo es conseguir un resultado funcionalmente estable y estéticamente coherente con el rostro del paciente.

  • La cirugía se realiza con anestesia general y una hospitalización de 24-48 horas.

    Durante los primeros días puede haber inflamación moderada y una dieta blanda progresiva.

    La mayoría de los pacientes retoman su vida habitual en 2 a 3 semanas, aunque la inflamación residual puede tardar algunas semanas más en resolverse completamente.

    Se realiza un seguimiento estrecho y coordinado con el ortodoncista, para ajustar la mordida y estabilizar los resultados.

  • La cirugía ortognática se planifica de forma conjunta entre el cirujano maxilofacial y el ortodoncista, en un proceso que incluye:

    • Estudios clínicos y radiológicos tridimensionales.

    • Simulación digital del resultado facial y dental.

    • Coordinación del tiempo quirúrgico y ortodóncico.

    Esta colaboración garantiza un resultado funcional, estético y estable a largo plazo, con una mordida equilibrada y un rostro armónico.

  • Los cambios son duraderos y naturales.
    La estructura facial recupera su equilibrio y el paciente mejora tanto en función como en confianza estética.

    La estabilidad a largo plazo se consigue con un seguimiento adecuado y una buena coordinación entre cirugía, ortodoncia y control postoperatorio.

Mentoplastias

La mentoplastia o cirugía del mentón es uno de los procedimientos más precisos y determinantes en la armonía facial.

Un mentón bien posicionado define el perfil, equilibra el tercio inferior y mejora la proyección del cuello y la línea mandibular.

Las personas con mentones retraídos suelen presentar un cuello mal definido y, en muchos casos, una hipertrofia del músculo mental (borla del mentón).

En estos casos, las infiltraciones con rellenos —aunque estén bien ejecutadas— no sustituyen ni corrigen la causa anatómica. El hialurónico en esta zona dura poco y puede incluso resultar improcedente.

La mentoplastia, en cambio, corrige la estructura ósea de forma definitiva, restableciendo el equilibrio facial y funcional del tercio inferior.

Todos los casos se diseñan de manera personalizada con sistemas digitales CAD-CAM, que permiten planificar con precisión milimétrica el movimiento óseo y visualizar el resultado antes de la cirugía.

Ilustración que muestra una comparación antes y después de una cirugía de perfil facial, destacando mejoras en la forma de la mandíbula y el mentón.
  • La mentoplastia es una cirugía que modifica la posición o el tamaño del mentón para mejorar la armonía del perfil facial.

    Se realiza a través de una incisión intraoral (por dentro de la boca, sin cicatriz visible), desde donde se secciona y avanza el hueso del mentón según el diseño digital preoperatorio.

    El fragmento óseo se fija con pequeñas placas de titanio que no se perciben externamente y no interfieren con la función.

    Es un procedimiento estructural, estable y permanente, que respeta la musculatura y los tejidos blandos del mentón.

  • Ningún relleno puede sustituir una mentoplastia cuando existe retrusión ósea.

    El hialurónico puede aportar un efecto temporal de proyección, pero en pacientes con hipertonía muscular o mentones muy retraídos, su duración es muy corta y el resultado poco estable.

    Además, el exceso de volumen superficial no mejora la inserción muscular ni la definición del cuello.

    En estos casos, la cirugía es el único tratamiento capaz de corregir la causa anatómica, mejorar el soporte cervical y redefinir el perfil.

  • Todas las mentoplastias se planifican con tecnología digital CAD-CAM, que permite:

    • Analizar tridimensionalmente el mentón, la mandíbula y el cuello.

    • Simular el avance ideal en función del resto del rostro.

    • Diseñar guías quirúrgicas personalizadas para una ejecución exacta.

    Este sistema asegura resultados predecibles y proporciones naturales, adaptadas al conjunto facial.

  • En algunos casos seleccionados, se pueden emplear implantes de silicona para el mentón.

    Son una opción menos costosa y más rápida, pero no modifican el hueso ni la función muscular.

    Pueden ser útiles en pacientes con buena estructura ósea y retrusión leve, pero no sustituyen a la mentoplastia estructural.

    Por eso, se reservan para casos muy concretos en los que se busca solo un aumento moderado y estético del perfil.

    • Duración de la cirugía: 45–60 minutos.

    • Anestesia: local con sedación o general, según el caso.

    • Recuperación: inflamación leve durante los primeros días; reincorporación a la vida normal en 4–5 días.

    • Resultado estable y definitivo.

    Una mentoplastia correctamente planificada mejora la forma del mentón, redefine el cuello y equilibra el perfil para siempre.

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