Por qué me gusta tanto el endolifting
No es cuestión de comprarte una buena máquina, sino de saber usarla.
Los comerciales quieren evitar complicaciones; yo quiero resultados.
El endolifting se ha convertido en una de mis técnicas favoritas porque conozco la anatomía lo suficiente como para sacarle todo el partido sin asumir riesgos innecesarios.
Me gusta la tensión que genera, la naturalidad, la calidad de la piel.
Lo digo siempre: si pudiera, me lo haría a mí misma.