Cirugía Ortognática y Bisturí Piezoeléctrico: Aclarando Conceptos
Cirugía Ortognática y Bisturí Piezoeléctrico: Aclarando Conceptos
Esta semana he tenido el privilegio de operar una cirugía ortográfica con mi jefe del Hospital Universitario de Toledo (el Dr Roberto Martín Sastre), un recordatorio de que en nuestra profesión la experiencia se transmite y se renueva.
Entre conversaciones, surgió un tema recurrente: el bisturí piezoeléctrico. Aprovecho para explicar qué es, cómo funciona y qué lugar ocupa realmente en mi práctica quirúrgica diaria.
¿Qué es el Bisturí Piezoeléctrico?
Es un dispositivo que corta hueso de forma ultrasónica. Su punta metálica, al vibrar a altísimas frecuencias, es capaz de seccionar el hueso con precisión, sin afectar a los tejidos blandos cercanos. Esto sucede porque los tejidos blandos no entran en resonancia con esas frecuencias, por lo que permanecen intactos.
Es un sistema que se ha popularizado bajo el término "ultrasónico" para diferentes cirugías (rinoplastia ultrasónica, implantología ultrasónica, etc.), lo que a menudo genera confusión sobre su verdadero papel.
Ventajas y Limitaciones en la Práctica
No hay duda de que el bisturí piezoeléctrico aporta seguridad y precisión.
Es más ligero y ergonómico que un motor convencional, lo que permite un manejo similar al de un bolígrafo, sin necesidad de aplicar fuerza.
Minimiza el riesgo de dañar nervios, vasos sanguíneos o encías.
Ofrece mayor comodidad al paciente, especialmente en cirugías bajo anestesia local.
Sin embargo, también tiene sus limitaciones:
Es más lento y menos potente que el motor clásico. Para cirujanos formados con fresas tradicionales, puede resultar insuficiente en ciertos casos.
Una mayor duración quirúrgica podría influir en la inflamación postoperatoria, lo cual no siempre juega a su favor.
Mi Experiencia: La Combinación Ganadora
Llevo más de diez años utilizando un motor piezoeléctrico en mi práctica privada. Mi experiencia me ha enseñado que la clave no es elegir una herramienta sobre la otra, sino saber cuándo usar cada una.
En cirugía ortognática y mentoplastias, lo considero imprescindible. Si bien podría realizar una cirugía completa con uno solo de los motores, no concibo prescindir de ninguno, ya que ambos se complementan perfectamente.
El motor clásico aporta la fuerza necesaria en huesos duros, agilizando fases críticas del procedimiento.
El piezoeléctrico es insustituible en momentos de precisión extrema, como:
En otras cirugías, lo utilizo de forma selectiva:
Cirugía Oral: Es muy útil en injertos óseos, pero en la extracción de cordales prefiero la potencia del motor clásico.
Implantología: Actualmente no lo utilizo, ya que el fresado biológico y el control que ofrecen las fresas tradicionales me brindan los mejores resultados.
Conclusión: El Valor del Criterio Profesional
El bisturí piezoeléctrico no sustituye al instrumental clásico; es una herramienta más en el arsenal del cirujano. Ambos se complementan para lograr el mejor resultado, adaptándose a la necesidad específica de cada fase quirúrgica.
Denominar a los procedimientos como "rinoplastia ultrasónica" o "implantología ultrasónica" es un término de marketing que genera confusión en los pacientes. Es fundamental entender que el bisturí piezoeléctrico es una tecnología que corta hueso mediante vibraciones de alta frecuencia, pero no es el centro de la cirugía.
Lo que realmente determina el éxito de un procedimiento no es la máquina, sino el juicio clínico y la experiencia.