¿Quién debería hacer un lifting facial? Una reflexión desde la anatomía
El lifting facial moderno no es una cirugía superficial, sino un procedimiento de planos profundos que exige un conocimiento exhaustivo de la anatomía facial. Sin embargo, muchos pacientes siguen asociándolo de forma automática a la cirugía plástica, sin conocer que los cirujanos maxilofaciales trabajamos a diario en esos mismos territorios anatómicos.
El manejo del SMAS, la proximidad al nervio facial, la región parotídea, los abordajes preauriculares, intraorales y del esqueleto facial forman parte de nuestra práctica habitual, tanto en cirugía funcional como reconstructiva.
Este artículo reflexiona, desde una experiencia real en quirófano, sobre la diferencia entre percepción y realidad anatómica, y reivindica el papel del cirujano maxilofacial como una de las máximas autoridades en anatomía facial profunda, también cuando el objetivo es estético.
Informar al paciente con rigor no es marketing: es parte esencial del acto médico.
Cambiar de opinión también es avanzar
He cambiado de opinión varias veces a lo largo de mi carrera.
Antes pensaba que la cirugía y la medicina estética eran mundos distintos.
Hoy sé que se necesitan mutuamente.
La medicina estética bien hecha prolonga los resultados quirúrgicos; la cirugía planificada con visión estética los hace más naturales y duraderos.
Vivimos una época en la que los pacientes buscan máxima eficacia con mínima invasión, y eso nos obliga a evolucionar también como cirujanos.